Como en ocasiones anteriores, la cena de fin de curso se constituyó en un magnífico colofón de las actividades del club. Más de 50 personas nos reunimos en La Doma para charlar, cenar y, en definitiva, pasar un buen rato juntos.
La reunión comenzó con una recepción a los asistentes a base de aperitivos fríos y calientes, acompañados por todo tipo de bebidas, en el patio central de La Doma, en un ambiente distendido y sumamente grato.
Los coches, las motos y las salidas fueron los temas de conversación. ¿Qué tal los cromados de los paragolpes de tu Ford A? ¿Y el chapista de 11 Ligero? ¿Te acuerdas de cómo llovía cuando íbamos camino de Sanlúcar? ¿Y tu nuevo coche?
Tu nuevo coche, tu nueva moto, viejos, por supuesto. Ese fue uno de los temas estrella: los nuevos vehículos incorporados al club. Y así, entre comentarios y sonrisas, transcurrió la cena que culminó con la transformación de la música ambiental en música de baile.
Los más valientes, envueltos en la música, aguantaron hasta la madrugada.
¡Hasta el curso que viene!