Después de un invierno seco donde las aguas nos han visitado en muy contadas ocasiones, la salida a Osuna del día 12 de marzo estuvo acompañada por la incertidumbre climatológica. Sol y nubes, más nubes que sol y, de vez en cuando, la lluvia. Aún así casi treinta personas nos dimos cita en este encuentro que prometía ser entretenido.
Y así fue. Tras desayunar en la venta El Potro, llegamos a Osuna donde fuimos recibidos por la organización de la Feria del Automóvil y de la Maquinaria Agrícola que, por primera vez, se celebraba en esta ciudad.
Recorrimos las calles de esta preciosa ciudad señorial y, después de visitar un pequeño pero muy coqueto claustro recién restaurado, anejo a la Colegiata, volvimos a la Feria del Automóvil donde fuimos agasajados por la organización con un espléndido aperitivo que culminó con la entrega al club de una placa conmemorativa de nuestra visita.
Fuimos a almorzar a un restaurante instalado dentro de Las Canteras, paraje singular donde los haya, marco irrepetible donde disfrutamos de una esmerada y copiosa comida.
Tras el postre, nuestro socio Lorenzo Martos hizo entrega al club de un texto de reconocimiento y de una bandera de Venezuela con que este país nos agradecía nuestra actuación solidaria en el año 2000 en una exposición organizada en Aguadulce a beneficio de los damnificados en las inundaciones que el año anterior había sufrido aquel país.
Y con el atardecer y entre nubes y claros, como a la ida, se produjo la vuelta a casa de los participantes en la jornada.